Contención de la precaución durante COVID-19: Posibles efectos a largo plazo

Los científicos, investigadores y profesionales de la salud están comenzando a examinar posibles complicaciones de salud a largo plazo que pueden estar asociadas con COVID-19. Aunque se necesita mucha más investigación y tiempo para identificar y comprender los efectos a largo plazo de COVID-19, cada vez hay más pruebas que sugieren que los siguientes sistemas pueden tener efectos a largo plazo como resultado de una infección por COVID-19:

Sistema respiratorioSistema cardiovascularSistema nervioso
Compuesto por los pulmones, la nariz, la faringe, la tráquea y los bronquios.
Compuesto por el corazón y los vasos sanguíneos (venas, arterias y capilares)
Compuesto por el cerebro, la médula espinal y los nervios.
Además de los síntomas respiratorios a corto plazo de COVID-19, tales como dificultad para respirar, síndrome de dificultad respiratoria aguda y una mayor susceptibilidad a otras infecciones pulmonares, es probable que haya efectos duraderos en los pulmones.
Ha habido informes de disminución de la capacidad pulmonar con el tiempo para algunos pacientes con COVID-19.
También se ha observado una posible cicatrización permanente de los pulmones entre los hospitalizados por el virus.
Es bien sabido que la inflamación y las infecciones dentro del cuerpo pueden provocar complicaciones cardiovasculares, lo que puede ayudar a explicar por qué los pacientes con COVID-19 están sufriendo daño cardíaco y problemas cardíacos.
La coagulación de la sangre se informa comúnmente para pacientes hospitalizados con COVID-19. Estos coágulos pueden viajar a otras partes del cuerpo, incluidos los pulmones o los riñones, y pueden conducir a resultados de salud como derrames cerebrales y embolias.
Según los informes, el daño cardíaco se encuentra entre los casos de COVID-19, incluso en forma de inflamación cardíaca, insuficiencia y cicatrización. Varios casos muestran daños que imitan las lesiones causadas por un ataque cardíaco.
Estos problemas también pueden aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares en el futuro (por ejemplo, ataques cardíacos).

La evidencia sobre los impactos neurológicos de COVID-19 está creciendo. Los estudios demuestran que COVID-19 puede estar asociado con problemas neurológicos como:
Debilidad
Entumecimiento
Ardiente
Dolor de cabeza
Embolia
Problemas de memoria
Confusión o delirio
Falta de concentración
Mareo
Está definitivamente asociado con la pérdida del gusto y el olfato, que dura algunos meses.
Un estudio de 57 pacientes con COVID-19 reveló que más de la mitad de la población del estudio tenía tomografías computarizadas (rayos X) anormales, y más del 75% tenía capacidad pulmonar disminuida.Un estudio examinó la resonancia magnética de 100 pacientes con COVID-19 recuperados y descubrió que 78 de ellos habían experimentado cambios anormales en su corazón.Un estudio reciente realizado en 19 pacientes que habían fallecido debido a COVID-19 encontró que se produjeron anormalidades cerebrales (identificadas mediante resonancia magnética) en 4 miembros de la cohorte.

Puede haber diferencias en los efectos a largo plazo en función de la gravedad del caso COVID-19, aunque esta variabilidad debe estudiarse más a fondo. Los estudios también se centran en los efectos a largo plazo para el riñón y el hígado, y otros sistemas de órganos.

La facultad de la Universidad de Arizona ha lanzado un estudio para seguir a los pacientes con COVID-19 para comprender mejor los efectos a largo plazo del virus. Para obtener más información sobre el estudio CoVHORT, visite este enlace.

A medida que los profesionales médicos estudian las complicaciones futuras de COVID-19, es importante vigilar y controlar cualquier problema de salud inusual que pueda estar presentando y buscar atención médica si estos síntomas se desarrollan o progresan.

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